EN EL CANTADERO
Teatro Matacandelas · Medellín · 2009
En esta última noche de la verbena en El Cantadero, no podría despedirme sin expresar mi más sincero agradecimiento a todos los integrantes del Teatro Matacandelas: Cristóbal Peláez Ochoa (su director), Alejandro Vásquez, Ángela María Muñoz, Diego Sánchez, Edwin García, John Fernando Ospina, Jorge William Torres, Juan David Correa, Juan David Toro, Julián Henao, Lina Isabel Castaño, Margarita Betancur, María Isabel García, Nadia Silva, Sergio Dávila, Tatiana López, y Guillermo Vélez Mejía (Memo, el perro Snauser), por su generosa invitación a participar con sucesivas lecturas en el amistoso y cálido recinto del cabaret.
Han sido once inolvidables días de feliz encuentro con los actores y amigos de esta casa del arte de vivir, en que la variedad y calidad de la programación animaron las noches de los asistentes, no sólo con las luces de las candilejas, sino más profundamente con las luces perdurables del espíritu, que devuelven la alegría y fortaleza al ánimo de una audiencia por tantos motivos conturbada.
Es el milagroso resultado del teatro cuando se realiza con la auténtica vocación del arte, orientado socialmente con propósitos positivos, y no con la falacia de organizaciones que hablan de paz mientras atizan subrepticiamente la confrontación violenta entre los colombianos.
Por la ejemplar trayectoria del Teatro Matacandelas, que celebra en estos días treinta años de labor continua, solicito al público con todo respeto que brindemos a sus artistas y colaboradores un fervoroso aplauso de felicitación y reconocimiento.