Las novedades poéticas
Reseña por Jaime Jaramillo Escobar · 2015 · Boletín Cultural y Bibliográfico, vol. XLIX, n.º 89
Sobre Mujeres, de Triunfo Arciniegas — Entreletras, Villavicencio, 2012, 93 págs.
Como autor de relatos para niños, Triunfo Arciniegas ha publicado medio centenar de libros en buenas ediciones y obtenido seis premios literarios de importancia. Hasta ahí, todo muy bien.
En 2012 edita el libro titulado Mujeres, del cual se ocupa esta reseña. Contiene setenta textos de poesía intimista. «Serie: Poesía», se lee en la página legal. Mínima prosa poética fragmentada. Júzguese por las siguientes muestras:
ceremonias
Allí mi madre
teje con hilos de luz
la sangre de sus noches.
escritura
Y si curo esta herida
que me mata
de qué voy a vivir.
biografía
Con el lápiz del trompo
el niño escribe sobre el polvo
la historia de su vida.
cosecha
En la herida
que nunca se curó
picotean los pájaros.
una vez
Leí una frase terrible
en el muro.
La olvidé para seguir viviendo.
oración
Señor,
si no me ama,
aléjala de mí.
tirana
Soñé que arrojabas
mi corazón a los perros.
Desperté y fue verdad.
tratado del olvido
En las grietas del muro
como niñas despavoridas
se hundieron las letras de tu nombre.
vejez
Polvo serán
mujer,
pájaros,
casa.
No son necesarios más ejemplos. ¿Le emociona? ¿Le resulta admirable? ¿Novedoso? ¿Lo compartiría con otros? ¿Lo aprendería de memoria para recordarlo ocasionalmente? ¿Se puede comparar con lo mejor de León de Greiff o Álvaro Mutis, los dos principales poetas de Colombia en el siglo pasado?
No todos los textos del libro son apuntes mínimos. También los hay que ocupan una página y siguen siendo mínimos por el asunto, el tratamiento, la intención, el estilo, el pequeño formato.
Se generaliza un concepto errado acerca de la poesía. Muchos están escribiendo en esa pobre forma porque no dan para más. Esas quejas, esos lamentos, esos íntimos gritos, fuera de su autor a nadie importan. Ecos tardíos del romanticismo sentimental.
La poesía no es un paño de lágrimas. Las poetisas y poetas melancólicos del pasado se justifican en las páginas de la Historia. Y muchos de ellos perviven por la emoción que logran transmitir a través de un arte refinado y elocuente, de gran calidad rítmica y alta espiritualidad.
Lo que se está haciendo actualmente resulta de una pobreza abrumadora, que nada tiene que ver con el arte de la escritura.
«Polvo serán mujer, pájaros, casa», ¿qué originalidad tiene? ¿Qué belleza literaria? ¿Qué novedad, qué sorpresa, qué soplo de inspiración tiene? ¿Puede llamársele poema? Se puede cantar, eso sí, como endecasílabo bien construido, con sus respectivos acentos que aseguran la cadencia, pero es que el autor lo divide en cuatro líneas, con lo cual destruye el verso. Que todo será polvo, eso lo sabemos. Pero es necesario ser Francisco de Quevedo para verlo en dimensión poética: «Polvo serán, mas polvo enamorado».
Parecidas preguntas para los textos citados.
El escritor prestigioso que desciende a la poesía tiene siempre el riesgo de equivocarse. Pisa terreno minado por la canalla de los poetas, que complicaron tanto el arte de la poesía. Tanto como la música. Y como todas las artes. En realidad, se escribe como la música. Cada letra un sonido. Una letra disonante puede malograr la canción. Poesía es canto. Épico, popular o litúrgico. Escribir es arte de filigrana. Otros dicen que no. Yo digo que sí. No hay para qué leer textos mal escritos. Mejor jugar algún juego.
Miremos ahora uno de los poemas de mayor extensión:
extranjero
Vas por este país
Oyes palabras
Pero no las entiendes
Ves mujeres
Pero no las tocas
Bebes el agua | Y no sacias la sed
La pena que dejaste
Es pena todavía
Bajo otro cielo
En otras calles
La niña que adoras
A otros da consuelo
Otros beben
El agua de su herida
Escarban sus entrañas
Como perros hambrientos
Mastican sus delirios
Y ahogan en la hierba
Sus chillidos de gata
Vas por este país
Sientes ajeno el aire que respiras
Y si de pronto mueres
Nadie sabrá nunca dónde
Se quedó el cuerpo
Mucho menos el alma
Bonita forma de animar al visitante. No es funcionario de ProColombia.
El análisis correspondería al ensayo, no a la reseña, breve de por sí. A falta de puntuación, qué significa:
Otros beben el agua de su herida
Escarban sus entrañas como perros hambrientos
Como perros hambrientos mastican sus delirios
Ahogan en la hierba sus chillidos de gata
[Faltaría identificar la hierba]
¿O no es para entender, sino para sugerir? ¿Qué sugieren, entonces? ¿La poesía sugiere por intuición? ¿Qué se saca de la lectura? ¿La poesía es útil, o no?
Para ilustrar al lector, mejor el original que el comentario crítico. ¿La crítica orienta, o desorienta? ¿Entre los derechos humanos está el de no entender? ¿Es un derecho, o una incapacidad? ¿Y el autor no está obligado a respetar al lector? ¿O respetarse a sí mismo? Porque el texto es una conversación con el lector. Existen muchos textos crípticos. Para algunos de ellos se encuentran aproximaciones. Para otros no, y sin embargo algo deja su lectura. ¿Leer es un placer, un estudio, o un arte especulativo? ¿O un pasatiempo? ¿O un problema? ¿Tienen razón los que no leen? ¿Qué es la razón? ¿Cuál razón? ¿Usted qué opina? Opine, porque ya se va a acabar la reseña. Y nos quedamos en la Luna. Yo siempre he vivido en la Luna. ¿Y usted? ¿Cuándo va a ir? Vaya.
Jaime Jaramillo Escobar