Libros para regalo
Reseña por Jaime Jaramillo Escobar · 2007 · Boletín Cultural y Bibliográfico, vol. 44-45, n.º 76-77
Sobre Caja de citas, de Soledad Moliner — Aguilar, Bogotá, 2007, 208 págs., il.
Los libros de obsequio (con motivo de las tantas fechas inventadas por los comerciantes) suelen ser superficiales y frívolos, en una presentación atractiva para su objeto. La industria editorial se sostiene por la demanda popular, orientada por el mercado, no por la crítica. Las obras serias e importantes quedan reservadas a la escasa minoría.
El volumen al que se refiere esta reseña fue pensado, calculado y compuesto para la medianía general, con 1.012 frases «ingeniosas, divertidas y pungitivas».
Por motivos obvios, las colecciones de frases han disfrutado siempre de buena acogida, tanto las de sentido trascendental como las humorísticas, entre las cuales la autora sitúa la suya, con el fin expreso de provocar «una buena carcajada» (pág. 10). «Pensamientos edulcorados con una cubierta de caramelo», dice en la página 9.
Excepto las frases propias incluidas al lado de los notables, las demás pertenecen al acervo general de la cultura, y por eso resulta extraña la prohibición del editor (pág. 6) para que nadie nunca más pueda volver a citarlas sin su permiso escrito, aunque sean de los reconocidos humoristas Shakespeare, Einstein, Nietzsche, Víctor Hugo, Thomas Mann, Bernard Shaw, Óscar Wilde y demás firmas universales. ¿Es que el editor, acaso, les solicitó autorización a ellos?
Las antologías de frases revelan al coleccionista y por tanto su cultura. Por eso se hace necesario advertir en algún parágrafo inicial que se trata de alguien con muchos títulos para emprender tan vasto empeño.
Las frases relevantes suelen repetir viejas ideas en distinta forma. Los conocimientos básicos de la humanidad ni siquiera necesitan un manual. El interés está en el ingenio del sabio para condensar en locución sencilla y perdurable un juicio importante. Como en este final de un poema de Ernesto Cardenal en el volumen de la Unicef (852 páginas) Las palabras pueden:
Los rectos pinos se iban de un
lado a otro diciendo que no.
Pero los tamalcuahuis con sus
hojas decían que sí.
Como la gente: unos dicen que
sí y otros que no.
Muchos buenos libros no se publican y desaparecen inéditos porque el autor no tenía el ánimo necesario para dedicarse a la lagartería, dado que los editores no están en condiciones de reconocer nuevos valores ni apostar por ellos ante la indiferencia de un público amaestrado.
Sea como fuere, si en un millar de frases resulta posible seleccionar medio centenar que avalen el trabajo realizado, sólo eso es suficiente para que un tomo más gane decoroso lugar en la sección Miscelánea de nuestras inclasificables bibliotecas.
El poeta se ubica muy por debajo del pintor en cuanto a la representación visible de las cosas; y muy por debajo del músico en cuanto a las cosas invisibles.
Leonardo da Vinci
Los escritores están un poco por debajo de los payasos, y un poco por encima de las focas.
John Steinbeck
Si robas de un solo autor, es plagio; si robas de varios, investigación.
Wilson Mizner
La educación tiene por objeto que todos lleguen a robar libros de poesía.
César Fernández Moreno
Todos somos muy ignorantes. Lo que pasa es que no todos ignoramos las mismas cosas.
Albert Einstein
No deseo conversar con un hombre que ha escrito más de lo que ha leído.
Samuel Johnson
Un erudito lo sabe todo; un sabio, sólo lo esencial.
Millôr Fernandes
Un escritor es una persona para quien escribir resulta más difícil que para el resto de las gentes.
Thomas Mann
Estamos progresando: en la Edad Media me habrían quemado, pero ahora se contentan con quemar mis libros.
Sigmund Freud
Su manuscrito es bueno y original; pero la parte buena no es original, y la parte original no es buena.
Samuel Johnson
Prefiero ser silbado por un buen verso, que aplaudido por uno malo.
Victor Hugo
Alabamos al poeta dramático que posee el arte de extraer lágrimas, un talento que tiene en común con la más humilde cebolla.
Heinrich Heine
Escribir es fácil. Todo lo que tienes qué hacer es mirar un papel en blanco hasta que caigan gotas de sangre de tu frente.
Gene Fowler
Algunos editores son escritores fracasados, pero también lo son la mayor parte de los escritores.
T. S. Eliot
Un detective hurga en la basura de la vida de la gente. Un novelista inventa gente y luego hurga en su basura.
Joe Gore
La educación ha producido una vasta población capaz de leer, pero incapaz de distinguir lo que vale la pena leer.
G. M. Trevelyan
Hay muchos hombres que leen sólo para no pensar.
G. Ch. Lichtenberg
Si la gente supiera de arte tanto como yo, no compraría mis cuadros.
Sir Edwin Landseer
Todo arte profundamente original se ve feo al principio.
Clement Greenberg
Coherente es el individuo que nunca tuvo otra idea.
Millôr Fernandes
Para dar una respuesta afirmativa sólo existe una palabra: sí. Todas las demás palabras se inventaron para decir no.
Tristan Bernard
El periodismo consiste en contar que murió Pedro Pérez, a una gente que no sabía que Pedro Pérez estaba vivo.
G. K. Chesterton
En un siglo donde los medios de publicidad divulgan infinitas tonterías, el hombre culto no se define por lo que sabe, sino por lo que ignora.
Nicolás Gómez Dávila
Los cronistas de rock son gente que no sabe escribir, y que entrevista a gente que no sabe hablar para gente que no sabe leer.
Frank Zappa
No hay mercancía más singular que los libros: son impresos, encuadernados, vendidos, reseñados y a veces escritos por gente que no los entiende.
G. Ch. Lichtenberg
¿De qué se ríe?
Jaime Jaramillo Escobar